Evidentemente escuchando: "Shadow of a doubt" by Sonic Youth
Un cuadro puede ser sugerente por muchos motivos: el color, la composición, la técnica, la temática, pero no debemos de olvidarnos del título. Por eso me revienta ver cuadros-ilustraciones cuyos títulos hacen referencia literal y directa a lo que se está representando:
“Me encanta este cuadro de los niños corriendo por la playa con una cometa mientras se hace de noche. Espera, aquí debajo pone el título: Niños corriendo por la playa con cometa durante el atardecer”………………. Gracias gran maestro de las letras y de las metacognición.
Si veis que alguna vez recurro a esta estrategia sumamente ruin es que he vendido definitivamente mi culo al pop.
Por cierto, ahora que me fijo, menudos pulmones los de la chiquilla para poder soltar esa pedazo de bafarada, no?
¿Alguien de por aquí estuvo por casualidad hoy en el Orzán (concretamente en el Matadero) a eso de las 15:30? ¿Nadie vio a ese gigantesco vagabundo espacial que llegó flotando hasta las proximidades de la costa? Pues claro que nadie lo vio, como cada vez que nos cruzamos con un sin techo no hacemos el avión y actuamos como si no existiera… en fin. El caso es que para mí también estaba pasado desapercibido hasta que el muy tarado suelta: “MECAJOENTAL!!! QUE FRÍA ESTÁ!!!”.......... A ver tío, a saber los miles de años que llevas vagando por el cosmos, oliendo a mierda espacial y para una vez que te topas en todo este tiempo con un lugar en el que te puedes poner a remojo tranquilamente ¿te quejas de la temperatura del agua? Venga hombre! A quejarse a Grecia!
Es por esto que los señores del COI han tenido a bien “rescatar” una disciplina (por llamarle de alguna manera) que nació a finales del siglo XV. La prueba consiste (atención) en recorrer una distancia de 5 km saltando sobre unos libros dispuestos de una forma pseudo-azarosa sobre la pista de atletismo pero tratando de no pisar en ningún momento fuera de la superficie ocupada por los libros. Supuestamente este “ejercicio” se puso de moda durante lo que se llamó “la hoguera de las vanidades” (Italia, 1497) y en la que se quemaron una ingente cantidad de material manuscrito pecaminoso a ojos de la iglesia. Parece ser, que los monjes que porteaban los libros los esparcían por el camino que los conducía a la hoguera y, a modo de mayor vejación hacia los textos, saltaban sobre ellos furiosamente. Este penoso ejercicio lo realizaban durante 5 km que era la distancia que había desde la biblioteca nacional hasta el lugar en el que se prendía la hoguera.
Aparte de lo desconcertante del tema yo le quise dar una vuelta de tuerca a esta cautivadora propuesta.
El hecho de convertir esta prueba en algo multidisciplinar, es decir, además de la carrera sobre pista, cuando vean que la gente se vuelve loca con este deporte, mezclarlo con otros elementos , hacerlo sobre el agua! Porqué no? Imaginaos menudos atletas! No solo tienen que ser superhombres para correr esta distancia de 5 km apoyándose solo sobre unos libros, si no que además tiene que ser unos grandes físico-matemáticos para calcular en cada salto que probabilidades tienen de hundirse según la velocidad que llevan en carrera, que resistencia al peso puede tener un libro de tapa dura pero que tiene todas sus hojas empapadas y todas esas mierdas. Menuda locura!
Este mendigo lleva pidiendo en la misma esquina desde que se hizo pobre, quiero decir, un día le robaron todas sus pertenencias en ese sitio y ahí se quedó, inmóvil, nunca se movió más. Ser pobre no le molesta en absoluto, no paga impuestos y en ocasiones la gente se apiada de él y le arrean algún céntimo que otro. El caso, es que es un amante acérrimo de los animales. Un día una paloma se posó en su gorra de donativos, la cual vio bastante cómoda como para hacerse un nido en ella. Desde ese momento, el mendigo no volvió a moverse por miedo a espantarla (pueden gustarte los animales, pero como para llegar a estos extremos me parece absurdo, bueno, yo no juzgo a nadie, es su vida).
Si la historia terminase aquí no habría ningún problema, con el tiempo el mendigo moriría de inanición y la paloma haría su nuevo hogar en esa melena estropajosa encima del calavérico semblante del vagabundo.
Pero en este tipo de historias siempre tiene que haber un tercer eje, una nueva incógnita, algo que desestabilice, resquebraje y precipite al caos el mundo tal y como lo conocemos. En este caso señalamos al perro como ese villano perverso que aparece en esta truculenta trama.

Este perro acompañó toda su vida al vagabundo. Hacían un espectáculo de malabares (o algo así, yo no estaba y me lo contaron aunque fue bastante por encima y no me supieron dar detalles acerca espectáculo) con el que se sacaban unos cuartos. El problema es que al tener a su amo inmóvil por culpa de la paloma el can decidió buscarse la vida por su cuenta y abandonar a su dueño. De vez en cuando vuelve para ver si este se encuentra ya “libre” de su cautiverio. El pobre hombre sufre mucho cada vez que ve alejarse a su chucho pero no puede hacer nada, está anclado a esa situación fuertemente. Pero el destino a veces es indulgente y le ha dado otra oportunidad al pobre. Como el perro tiene que buscarse el alimento por sí mismo, empieza a comer muy mal todos los días, como si de un universitario a finales de semana se tratara. Come cosas muy raras, que hasta las ratas desechan y que no le sientan nada bien. El perro comienza a sentirse muy mal (físicamente me refiero, no psicológicamente, ahí no le pasa nada malo, es un perro, ¿qué le va a pasar?). En una de sus últimas visitas a su inmóvil dueño y al ver que este sigue igual decide dar media vuelta e irse, pero algo lo para en seco PAAAAF!!!!, un golpe muy seco que lo retiene, algo tan impactante que hace que le salten las lágrimas del dolor. El tema es que al llevar una alimentación tan inmunda, su mierda sale continua y compacta, muy condensada, algo tan prensado que más bien parece un tronco de roble, pero fino. El vagabundo ve la oportunidad de asir con su mano libre esta correa natural que su propio perro ha “tejido” para él y poder tenerlo así a su lado de nuevo y que nunca más se escape. Qué bonita foto de familia!
Quizás para algunos haya resultado ofensivo, pero esta es la realidad de nuestro mundo actual, yo no dicto las normas de la naturaleza, simplemente os abro los ojos para que sepáis que estas cosas pasan, que están ahí.

Parece ser que todos los días lleva una copa de coñac en la mano durante el viaje porque dice que su olor le quita las nauseas y las penas (a mi me olía a Fairy).
Pero lo característico de la señora no es esto (o al menos no solo esto) sino que todos los días cuenta en alto la historia de cuando perdió a su querido gato. Hace 5 años tuvo que asistir en un mismo día a las respectivas bodas de 3 de sus exmaridos. Para petarlo, se hizo ella misma un super moño y ser así el centro de atención en cada uno de los convites. Al volver a casa (con el estómago a reventar al igual que su ego) descubre horrorizada que su minino había desaparecido. Desde ese día no se ha vuelto a cambiar de peinado en memoria del pobre misín.
(por cierto, esto todo es cierto salvo lo del olor a Fairy, realmente olía a coñac, os quería engañar)
Escuchando: Mew - "Apocalypso"



El próximo día 22 de Junio se inaugura en Coruña una exposición que llevamos a cabo los compañeros de promoción del ciclo de Ilustración de la Pablo Picasso (el local está todavía por confirmar, pero os lo comunicaré tan pronto lo sepa).
El tema de la exposición se centra en la tolerancia y respeto hacia el colectivo LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales). Cada uno de nosotros presenta su particular punto de vista con una ilustración sobre este tema, por lo que esperamos conseguir una expo de la más variada e interesante.
Además para todos aquellos que asistáis a la inauguración (esta vez sí) habrá pinchos ;)
Os mantendré informados!!!
Este es mi granito de arena para la expo (no me gusta demasiado dar una interpretación concreta sobre mis trabajos ya que prefiero que cada uno saque sus propias conclusiones, así que… nada de preguntas indiscretas :P)
Título: You unleash my senses